¿Para qué matrimonio igualitario si existe el AUC?

El Acuerdo de Unión Civil (AUC), promulgado en 2015, fue un paso clave en el reconocimiento del vínculo entre dos personas del mismo sexo, brindándoles un respaldo legal y los resguardos que esto permite.

Con el AUC validamos lo innegable: que para amar no hay condiciones. Sin embargo, no es lo mismo que el matrimonio civil y, en consecuencia, las parejas del mismo y de distinto sexo no tienen los mismos derechos y no pueden acceder a los mismos beneficios y prestaciones sociales como el Ingreso Ético Familiar, el Aporte Familiar Permanente y Chile Crece Contigo.

Las parejas que contraen matrimonio, además, tienen derecho a adoptar a niños y niñas, incluidos los hijos e hijas de sus parejas. Al extender el derecho al matrimonio civil a las parejas del mismo sexo también se les garantiza la posibilidad de adoptar, eliminando discriminaciones arbitrarias que no tienen fundamentos. No se modifican las normas de adopción, sino que se extiende un mismo derecho a todos y todas.

Como se hace siempre en los procesos de adopción, los tribunales de familia velarán por el bien superior del niño o niña, procurando brindarle a él o ella las mejores condiciones para un desarrollo integral. En el caso de las madres que se embaracen recurriendo a la fertilización asistida, sus parejas podrán reconocer a los hijos o hijas que nazcan usando este método.

En cuanto al régimen patrimonial al que acceden las parejas, el AUC sólo permite adoptar el de separación de bienes. El matrimonio igualitario extenderá a las parejas del mismo sexo la opción de participación de gananciales, y el régimen de sociedad conyugal estará disponible una vez que se hayan realizado las adecuaciones necesarias.