¿Por qué es importante?

El compromiso asumido por la Presidenta Michelle Bachelet ha sido el de avanzar a una sociedad más justa, equitativa y que reconozca igualdad de derechos para todas y todos. En ese sentido, lo que este proyecto busca es terminar con una discriminación arbitraria: ¿por qué algunos tienen derecho a formar una familia protegida y reconocida con el estatuto del matrimonio civil, y otros no?

El matrimonio igualitario es un paso más en el fortalecimiento de los derechos civiles y las políticas de protección social en nuestro país. Junto a hitos como la creación del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en 3 causales, la creación del Nuevo Ahorro Colectivo, la reforma educacional y el programa Chile Crece Contigo, el matrimonio igualitario reafirma la importancia de otorgarle a todas y todos los chilenos las mismas oportunidades.

Esto también implica proteger y reconocer legalmente a todos los tipos de familias. En los últimos 30 años se han dado importantes pasos en esta dirección: en 1989 se derogó la incapacidad relativa de la mujer casada en sociedad conyugal; en 1994 se creó el régimen patrimonial de participación en los gananciales (generando mayor igualdad entre hombres y mujeres) y, recién en 1998, se terminó con la discriminación arbitraria entre hijos legítimos e ilegítimos, junto con avalarse las técnicas de reproducción asistida.

Más recientemente, en 2013, se reconoció ante la ley la corresponsabilidad parental, y el año 2015 el Gobierno promulgó la Ley de Acuerdo de Unión Civil. Hoy estos derechos básicos nos parecen naturales y esenciales, pero cada uno de ellos han sido un avance histórico en la evolución del derecho de familia.